Ando sola por una larguísima avenida, de vuelta a casa. Mi única compañía ultimamente cuando salgo a la calle es mi MP4, y esa noche tambien lo llevaba conmigo. Mi cantante favorito retumbaba en mis oídos. Una hoja cae, una flor que muere, un atardecer, no volverán....
A este paso me quedo sorda pronto, pero tampoco importa. No hay nada interesante que oir.
Desde que sali de mi antigua casa no he visto nada viviente. Lo normal.
Atravieso la calle por un paso de peatones (como si fuera a pasar un coche...yo y mi respeto por las normas...) y llego a la otra acera. Continúo andando, cada vez más rapido. Tengo ganas de llegar a casa y meterme en la cama, habia tenido un dia realmente duro. Cosas de amores. Nada importante comparado con todos los problemas que tengo ahora mismo. Yo y toda la humanidad.
Paso frente a un antiguo bar, medio derruido. La gente se habia llevado todo lo de dentro, y tambien parte de lo de fuera. Las puertas, las ventanas...
Los saqueos estaban muy de moda ultimamente. Todo el mundo habia perdido su trabajo. A nadie le quedaba nada. Incluso el dinero había perdido todo su valor.
Me detengo frente al edificio. Miro hacia dentro. ¿Que esperaba encontrar? Ya no quedaba nada. En ningún lugar.
Empecé a andar de nuevo, y a los pocos minutos estaba frente a la puerta de la que ahora era mi casa.
Rebusqué en todos los bolsillos de mi chaqueta de cuero las llaves. Esas malditas llaves siempre se pierden, no se como lo hacen.
Empieza a llover...se veía venir.
Deja de soñar mirando al pasado, puedes actuar, tu camino has de hallar...
Me quito los cascos y sigo buscando las llaves. Maldita sea, me estaba empapando...
En ese momento me acuerdo de que cuando sali meti mis llaves en uno de los bolsillos de mi ancho pantalón.
Eso es, ahí estaban.
Meto la llave en la cerradura, abro la puerta y entro en casa.
Una vez mas, no habia pasado nada.
Cierro los tres pestillos interiores y me dirijo hacia la cocina. Suelto las llaves en la encimera de granito. No había nadie despierto, todo estaba en silencio...
Argh....grh....jghmmr....
- ¿Qué cojones...?
Me dirijo a la puerta. El ruido habia venido de alli. O eso me habia parecido.
Grrhm....
Joder joder joder. Habia una de esas cosas tras la puerta de entrada. ¿No se supone que es imposible que lleguen hasta aquí?
Segui escuchando durante unos minutos para ver si se alejaba, pero seguia ahi.
Empezó a golpear la puerta. Me alejé de ella. Saqué la pistola que siempre llevaba en mi pantalon.
No, no seria capaz de usarla, nunca lo habia hecho.
Subí al dormitorio de Mario y Auxi, desde donde podia verse la entrada. Ambos dormían tranquilamente, intenté no hacer ruido. No quería alterarlos. Yo podía hacerlo sola.
Y alli estaba esa cosa. Aporreando la puerta.
Tenian una fuerza increible. Podria echar la puerta abajo si siguia asi.
Observé mas detenidamente a la cosa. A lo mejor lo conocia.
Era un hombre, con el pelo claro y una media melena. Me sonaba de algo, pero estaba demasiado nerviosa como para fijarme en sus rasgos...
Baje la escalera despacio, concienciandome. Eché de menos a mi padre en ese momento. Si me hubiera ido con ellos a casa de mis abuelos, en el pueblo, donde toda mi familia se refugia, no tendria que matar ahora a esta cosa.
Pero claro...elegi (muy en contra de la voluntad de mis padres) quedarme en mi pueblo, cercano a la ciudad. Era el foco de la epidemia, supuestamente. Pero no me importaba. Allí estaba con mis amigos, todos juntos. Estábamos a salvo en aquella casa de campo que poco antes habíamos ocupado. Era perfecta: estaba cerca de la ciudad, cerca del pueblo pero aislada, a la vez, rodeada de un terreno llano y con una amplia visibilidad. A veces bromeábamos. "Nosotros seremos los salvadores de la humanidad", solíamos decir. Já, Ilusos...
Solo me habia enfrentado a dos de esas cosas antes. Las dos veces habia salido victoriosa, pero nunca habia usado la pistola. No me veo disparandole a nada ni a nadie.
AAARGHMMHJ.....grh..
Esa cosa se ponia mas ansiosa conforme me iba acercando. Ya habia visto muchas, pero ponerse frente a frente con una...
GGGHHHFHJ.....
No podia soportar ese ruido. Asi que decidi ponerme los cascos. Asi por lo menos no escucharia El ruido de su cabeza partiendose por la mitad cuando lo golpeara con el palo de madera con el que me enfrentaria a el.
Cogí mi arma, situada en una esquina, y tragué saliva.
Un dia en el que nada nuevo ocurrira, hoy tienes que disfrutar como si no fuera a haber un mañana...
Decidi salir por la puerta del "jardin" de atras, rodear toda la casa y pillar a la cosa de espaldas.
Habia leido suficientes comics y visto suficientes peliculas como para saber que los "zombies", como algunos llamaban a estas criaturas, no eran muy rapidos ni destacaban por sus tremendos reflejos.
Asi que me puse los guantes de cuero, cogí el largo y robusto palo y salí.
Rodee la casa hasta llegar a la puerta de entrada.
Y allí estaba esa cosa, de espaldas a mi. Ahora es cuando tenía que acercarme a el y...
Deja de llorar....deja de mirar atras, sin miedo, vuelve a levantarte y caminar...
La cosa se percató de mi presencia. Se dio la vuelta y empezo a arrastrarse hacia mi.
Vaya. Parece que las piernas no le iban muy bien. Una gran ventaja para mi, eso la hacia ser todavia mas lenta.
Dame una razon, por la cual ya no luchar, sin duda puedes afrontar la realidad...
Levante el palo, preparandome para golpear a aquella desagradable critatura. A pesar del volumen de mi musica, escuche sus alaridos.
GGGGGGRRHHJJ.....JJJHFF....
Calló al suelo al intentar acercarse a mí. Levantó la mirada y la fijó en mis ojos. Conocía a esa persona.
Levantó un brazo, como si estuviera pidiendo mi ayuda.
- Lo siento, Manu. Siento que te hayas convertido en esto.
Golpee con todas mis fuerzas su cabeza incontables veces. Paré para ver si con eso bastaba, pero su cuerpo no dejaba de moverse en el suelo. Parecía tener espasmos.
En tu mano esta, escoge tu destino, si quieres cambiar, sal de tu caparazón...
Respire lo mas hondo que pude y apalee el cuerpo.
- Lo siento, lo siento, lo siento....de verdad que lo siento....
Escondiendote nada vas a arreglar, solamente tirarás tu vida, se valiente y lucha por tí...
La cosa dejo de moverse. Estaba completamente destrozado.
Deja de sufrir, deja de mentirte, deja de huir, deja de esconderte...
Hiperventilando, me di cuenta de que las lagrimas corrian por mis mejillas.
- ¿Natalia? ¡¡¡Natalia!!! ¿Estás bien, cielo?
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